Se despierta desganado sin ganas de desayunar, pensando, que ya todo le da igual, los días son copias unos de otros y ya sabe que le va a pasar.
El quiere cambiar, aunque no sabe como, quiere un golpe de suerte, sabe que se lo merece, pero esperando la esperanza se fue.
Ya no cree en nada, ya no siente nada, y cada vez que lo siente todo se repite, no le acompaña la suerte.
La tristeza de sus ojos lo delatan, aunque su sonrisa engaña.
El solo quiere algo mejor, sentir el cariño y el amor, eso busca en su interior y no lo grita por temor.
La monotonia, la rutina, otro corazon roto, otra leccion aprendida, un nuevo error por cometer...va aprendiendo de la vida, con patadas que le arruinan y es que la esperanza se esfumo le dejo solo y sin rumbo.
No hay final triste ni tragico, ni tampoco alegre ni magico.